NWA MI: África en el Camino de Santiago
![]() | Autor: Rosa Peñasco Fecha publicación: 20/08/2023 Editorial: Autopublicada Género: Crecimiento personal, juvenil, realismo mágico Núm. Páginas: 477 TAPA BLANDA VER / COMPRAR OFERTA |
OPINIÓN:
MUCHO MÁS QUE UN LIBRO; NO OS LO PERDÁIS
UNA OBRA MAESTRA QUE JAMÁS OLVIDARÉIS
Novela de crecimiento personal, de mujeres, de viajes, incluso podría ser juvenil por el personaje de Beth, adolescente nigeriana, y con tintes de futuro distópico en el último capítulo
Y sobre todo, novela de REALISMO MÁGICO pues mezcla todo el rato los Orisha o deidades yorubas, con su magia, temas de reencarnación, espiritualidad variada, uniendo Oriente y Occidente.
Una obra maestra que UNE continentes y religiones en El camino de Santiago. No es solo una novela, es también una reivindicación de los Derechos Humanos.
Y eso es lo que consigue la autora con esta increible obra: UNIR RELIGIONES y CONTINENTES.a pesar de la polaridad y dualidad que está destrozando este mundo..
Consigue INTEGRAR, desde las diferencias de las protagonistas y sus itineriarios, demostrando que no somos tan distintos.
Un recorrido por África y por el Camino de Santiago, con un increible desglose tanto geográfico como cronológico,
Con realismo mágico y también un gran rigor histórico, “NWA MI” resalta la sororidad, valentía, honestidad, carisma, magia y resiliencia de sus protagonistas.
Una escritora creativa, con más de 20 títulos publicados, a quien le encanta jugar con las palabras (hasta el punto de ser conocida como Rosa Palabrarista, por los malabares que hace con las palabras)
NWA MI es una frase yoruba que significa “EN BUSCA DE MI” y es como una frase mágica que la protagonista dice en todo momento, ensalza espiritualidad, la religión y demuestra que no somos tan distintos unos y otros.
Dos protagonistas radicalmente opuestas: Beth, adolesncete nigeriana, y Ana la hospitalera del albergue “De oca en oca” del Camino de Santiago que tiene 70 años.
Les une que ambas han vivido un pasado terrible, que son puro Ave Fénix, resilientes, y rápidamente se crea un vínculo como el de madre-hija
Beth, una adolescente que llega malherida al Camino de Santiago tras años caminando por los lugares más peligrosos de la Tierra tras huir de su aldea yoruba siendo una niña. Huía de una ablación y de otras barbaridades contrarias a los derechos humanos
Análisis muy interesante sobre los “mena”, menores extranjeros no acompañados, pues la novela está totalmente relacionada con los DERECHOS HUMANOS. Pensad que la niña huye de una mutilación genital y de un matrimonio obligado.
Resaltar que lo del “Camino de Santiago Universal” no es cierto, pues no existe el África subsahariana. A la ruta le faltaban las huellas, el ritmo y la espontaneidad de África. Y la autora consigue que llegue la primera peregrina africana, quien deja su sello en la ruta (ya lo veréis, no puedo hacer spoiler pero es una maravilla)
80 capítulos muy cortos que te atrapan.
Un libro espectacular, con un mensaje precioso, con dos protagonistas que son sin lugar a dudas dos ejemplos a seguir por su lucha, su valentía y lo que simbolizan, transmiten, y representan.
Una novela emocionante, humana, preciosa, llena de vida, de esperanza, de lucha, de amor, de emociones, sentimientos
Increible las 100 últimas páginas dedicadas a hablar sobre la autora, como nació este libro, cronología del Camino de Santiago, historia de la migración, curiosidades bibliografía y muchos datos de interés que por sí solos valen la pena, como si de otra novela se tratara.
El trabajo que hay detrás de este libro y como la autora le da forma y sentido es algo magistral, no os lo perdáis.
MUY RECOMENDADO.
SINOPSIS
Beth era una Menor Extranjera No Acompañada (MENA), cuando malherida y al borde de lo peor, pisó, sin saberlo, El Camino de Santiago. Era alrededor de media noche de un día cualquiera del mes de septiembre. No llevaba mochila ni equipaje y tampoco tenía DNI o pasaporte cuando llamó a la puerta del albergue «De oca en oca»…
Quizás porque estaba a punto de perder la consciencia y caer al suelo, Beth tampoco fue capaz de encontrar algo especial en aquel camino, de los miles que había recorrido desde que, siendo solo una niña, había huido de su aldea de la Meseta Yoruba, en el suroeste de Nigeria, para zafarse de la boda obligada con un hombre viejo que ni conocía y de la mutilación genital que, de generación en generación, sufrían todas las niñas por una insalvable tradición.
Llevaba años arriesgando su vida por innumerables lugares peligrosos de la tierra, viviendo en campos de refugiados, atravesando sabanas, selvas y desiertos, saltando una punzante valla de metal y cruzando un mar muy mentiroso porque decía llamarse “Estrecho” y le pareció demasiado ancho. En su recorrido infernal, Beth pidió ayuda a Elegguá, el Orisha o deidad que con su símbolo de flechas, es el dueño de los caminos en la religión yoruba.
Pero también en yoruba, repitió mil veces “NWA MI”. «NWA MI» y no looking for me o en busca de mí según otros idiomas. Porque “NWA MI”, a Beth le parecía una frase mágica y más del cielo que de la tierra, desde que con cinco años escuchó cómo la pronunció su madre, justo cuando dejó este mundo por unas fiebres y se volvió espíritu para ir a otras estrellas…
Cargada de nada pero llena de todo, la ya adolescente Beth por fin llegó a El Camino de Santiago, sin saber que salvaría la vida con las flechas amarillas del lugar, tal vez usadas por Elegguá y su también símbolo de flechas para conducirla hasta Ana. Y Ana, la dueña del albergue “De oca en oca” que muchos años atrás también huyó de un maltrato atroz y había dedicado su vida a una senda que conocía y amaba hasta la extenuación, no solo dedujo que aquella mujer-niña era la peregrina más auténtica de cuantos peregrinos ha visto a lo largo de medio siglo: viéndose reflejada en los ojos de Beth, no dudó en abrazarla como solo abrazan las madres a sus hijos cuando vuelven de una guerra…
Pero lo que ni en sueños pudieron imaginar aquella madre e hija, más peregrinas que la senda que las había unido para siempre, es que la energía ancestral de El Camino de Santiago también había imantado a Beth. Porque la milenaria ruta que continuamente pisaban personas de casi todos los continentes, jamás podría ser de verdad universal sin la cultura, el ritmo, la belleza y la grandeza de África.
Por suerte Beth, la primera peregrina africana en El Camino de Santiago, enriquecerá y completará la universalidad del famoso itinerario, con sus particulares huellas de espontaneidad, carisma, integración y cosmopolitismo y siempre al grito de “NWA MI”.
«NWA MI», no es una novela más sobre El Camino de Santiago. «NWA MI», es un auténtico ejercicio de integración que conduce a la plenitud del ser. Porque en un mundo terriblemente fragmentado, «NWA MI» logra unir realidades aparentemente dispares como África y Europa, los caminos de Beth y los de El Camino, la Edad Media, el presente y el futuro, el mundo material y el espiritual, las flechas de El Camino y las de Elegguá, el afán de superación de una adolescente africana cargada de nada y llena de todo y el de una mujer que huyó del maltrato de un marido hasta encontrarse a sí misma.
Con realismo mágico y también un gran rigor histórico, “NWA MI” resalta la sororidad, valentía, honestidad, carisma, magia y resiliencia de sus protagonistas.
Porque tras escuchar el grito de ahora o nunca que la vida solo repite una vez, Ana y Beth serán todo, después de atreverse a ser nada, quizás porque, como Fénix, solo dejando de ser, se puede empezar a SER.









