
La siesta del carnero
Autor: Ramona Gautier
Fecha de lanzamiento: 11 noviembre 2024
Editorial: Egales SL
Páginas: 182
Género: Romántica, erótica, lésbica
Reseña
Hoy os traigo una novela diferente, valiente y muy necesaria, de esas que no dejan indiferente
Una tierna y apasionada historia de amor entre dos mujeres en Canarias, en 1984.
La escritora María Gutiérrez, bajo el seudónimo de Ramona Gautier, se lanza con una novela erótica dedicada al colectivo de mujeres lesbianas.
Atrevida, dura y fresca al mismo tiempo, trata sobre el compromiso con la vida y las demás personas, repasando los tópicos sobre las relaciones lésbicas.
Estamos ante una historia que, más allá de su componente erótica y su temática lésbica, es profundamente humana, emocional y literaria. Una novela epistolar que me ha sorprendido muchísimo por su sensibilidad, su honestidad… y su fuerza.
La historia nos traslada a la Canarias de los años 80, un contexto clave que hay que tener muy presente. No es solo un escenario: es una época marcada por prejuicios, silencios y una libertad que apenas empezaba a abrirse camino.
Y en medio de todo eso… nace una historia de amor.
La relación entre Leo y Sara se construye a través de cartas, y aquí es donde la novela brilla de una forma especial. Porque esas cartas no son solo comunicación… son confesión, deseo, ternura, descubrimiento. Son un espacio donde el amor se escribe, se reconstruye y se vive.
Me ha encantado cómo la autora utiliza el formato epistolar para transmitir tanto. Cada carta tiene una intensidad brutal. Es como si el lector se colara en algo íntimo, real, sin filtros.
Sí, es una novela con escenas explícitas, pero lo importante no es eso. Lo importante es cómo están escritas. Lo importante es lo que transmiten.
Porque aquí el erotismo no es gratuito: es una extensión del amor, del deseo, de la necesidad de expresar lo que durante tanto tiempo se ha tenido que callar.
Y eso es lo que hace que esta historia sea tan potente.
También quiero destacar el lenguaje. Está escrito con muchísimo mimo, con una calidad literaria que se nota en cada frase. Hay poesía, hay sensibilidad, hay imágenes muy bonitas… y al mismo tiempo una sinceridad desarmante.
Otro punto fuerte es cómo refleja las tensiones de la época: el miedo, la discreción, los prejuicios sociales
Y cómo, poco a poco, las protagonistas se liberan de todo eso para vivir su amor con verdad.
Pero si tengo que quedarme con algo, es con su mensaje:cuando hay respeto, cariño y verdad, es posible construir relaciones sanas, el amor no debería esconderse, nombrar el deseo también es una forma de libertad
En definitiva, La siesta del carnero es una novela atrevida, sí… pero también tierna, honesta y muy bien escrita.
Fue escrita como un regalo lleno de agradecimiento y reconocimiento a todas las mujeres que abrieron el camino para que el colectivo lésbico pueda vivir libremente su sexualidad.
Dirigido especialmente a los colectivos LGBTIQ+, y especialmente a los de mujeres lesbianas, aunque es una historia que animará a muchas personas, amantes del género y de la buena literatura, y gustará a todo tipo de lector pues tiene altísima calidad literaria.
Una lectura muy recomendable, especialmente si buscáis algo diferente, con personalidad y con una voz propia muy marcada.
SINOPSIS:
Una tierna y apasionada historia de amor entre dos mujeres en Canarias, en 1984.
Canarias, 1984. Entre dos mujeres se va fraguando una relación a través de la correspondencia. En las cartas que intercambian narran su devenir amoroso, sus encuentros afectivos y sexuales, sus dudas y certezas, sin subterfugios ni filtros. La acción transcurre a lo largo de un año, desde la primera cita de las amantes en la hora previa al almuerzo, y supone el inicio de un idilio que se prolongará en el tiempo.
En La siesta del carnero acompañamos a las enamoradas en un viaje intenso que nos atrapa, un recorrido que va desde los sentimientos amorosos y sensaciones más íntimas hasta momentos más explícitos.
Escrita en primera persona, esta novela epistolar ambientada en la década de los ochenta vibra entre la ternura y la pasión, entre la sensualidad y el erotismo, todo ello para abordar la realidad de las relaciones lésbicas en una época en la que, en España, empezaba apenas a atisbarse el deseo y el placer de las mujeres.
«Mi querida Sara, se me ha hecho tarde irremediablemente, aunque he estado todo el día buscando un huequito para escribirte. Bueno, para escribir y para disfrutarlo».








